El hombre alcanza un tal grado de desarrollo en el que desea conocer; ha crecido ya fuera de los límites de la existencia simplemente animal, en la cual de un cierto modo se abastece durante esta vida. A él le interesa saber: ¿Existe o no finalmente algún sentido en la existencia?
Hoy en día, la ausencia de una respuesta a esta pregunta lleva a las personas hacia la depresión, las drogas, el terror, a cualquier evasiva.
Por lo general, esta es una interrogante interna nuestra del subconsciente: ¿Para qué existimos? Si las personas lo supieran, no caerían en miles de trastornos para transformar al mundo a nuestro nivel. Observamos durante toda la historia de la humanidad, que con las herramientas de nuestro mundo es imposible cambiarlo; todas estas tentativas nos llevarán de todos modos hacia una desilusión total.
He aquí que salir fuera de los límites de nuestro mundo, ver sus fuerzas directrices, actuando en el trasfondo, entrar en este sistema de control, esto sí que sacaría al hombre de este mundo de su monotonía. Lo más importante, es que sabríamos cómo existir incluso a largo plazo. Y cada día sería llenado de otro sentido, comenzaríamos a sentir el porqué de la necesidad de la Naturaleza de imponernos tales condiciones. Y con cada minuto de nuestra existencia podríamos adquirir el valor Supremo.



























