En todo, absolutamente en todo somos controlados. Decidme nada más una cosa: ¿De dónde puede surgir tu deseo y tu pensamiento? ¿Qué significa tu pensamiento? ¿Aquel que minuto atrás no había y ha surgido de repente? ¿Y bien, de dónde ha surgido si no fue por ti concebido? Es decir, procede de un cierto subconsciente tuyo, de algún sitio exterior. Pero no eres tú quien lo controla, no eres tú quien determina lo que quieres que surja en ti éste ahora.
En otras palabras: Lo que tú decides lo resuelves tú, porque la dirección Superior lo pone de algún modo en ti subconscientemente; de allí ascienden los pensamientos – girar allá, cambiar de repente la ruta, etc. ¿Por qué trazamos primero una ruta y finalmente la cambiamos por otra? Claro que existe en esto algún sentido, y es que de pronto tomemos conciencia de la necesidad de esta experiencia, para enseñarnos algo.
En general todo lo que sucede con nosotros es un desarrollo gradual y ascendente hasta el nivel en que nos sintamos preparados ya para la transición al escalón siguiente.



























